Anatomía de un amor
Autoría
Paola Lusardi, Imanol Dieguez, Lisa Reventos Papa
Dirección
Paola Lusardi
Intérpretes
Imanol Dieguez, Lisa Reventos Papo, Paola Lusardi
Asistencia de dirección
Jana Vallvé
Asistencia de movimiento
Davo Marín, Milagros García Salgueiro
Diseño de iluminación
Bibian Arbus
Audiovisuales
JJota Productora | Anna Senpau
Santi Vacanarvaja | Guiu Vallvé
Duración
1h 10min
Género
Escena híbrida: documental, performance, teatro y danza.
Tipo de público
Adulto a partir de 16 años
Idioma
Catalán y castellano
Contacto
Dirección General
Paola Lusardi
paola@paolalusardi.com
Tel:+54 911 5848 7670
Trayectoria
Festival FITIM de Menorca – 2024
Sinopsis
Un actor y una actriz que viven una relación no-monógama son invitados por una directora a crear una obra sobre su propia historia de amor. Durante cuatro meses, ensayan y experimentan juntos, mientras sus vidas se convierten en materia prima para la creación. La obra se despliega como un ensayo en escena, donde la relación real de los intérpretes se pone en juego frente a la cámara de la directora, fusionando lo personal con lo performático, dejando entrever las tensiones entre lo pactado y lo imprevisible. A su vez, la directora se expone en escena, cuestionando sus propias decisiones, expandiendo los límites y excavando en la complejidad de la temática propuesta.
La obra se sumerge en las preguntas que surgen al vivir un amor que desafía las convenciones sociales, explorando temas como la migración, la soledad, la sexualidad y la construcción de relaciones fuera del marco monógamo tradicional.
Propuesta artística
La pieza se desarrolla dentro de un dispositivo escénico minimalista e íntimo, donde los intérpretes no solo representan su historia: la viven y la exponen frente a la cámara y al público, prestando el cuerpo y la palabra en una experiencia que se mueve entre el teatro documental y la auto-ficción, fusionando ensayo, performance y reflexión.
En ese proceso, se integran los diarios personales de los personajes que funciona como archivo vivo y material de exploración. Los textos se entrelazan con el trabajo físico y coreográfico: el cuerpo, desde el teatro de movimiento y la danza, se vuelve herramienta para pensar y decir lo que no siempre se puede nombrar.
El agua y las humedades se cuelan simbólicamente como elementos escénicos: gotas que se filtran desde un techo con goteras son recogidas en cubos, generando una presencia constante de lo que se cuela sin permiso —ya sean emociones, miradas ajenas o palabras no dichas. La escena se carga así de capas poéticas y tensión real.
A lo largo de la obra, la directora se involucra y se expone en escena, interviniendo, cuestionando, ampliando los márgenes del dispositivo y de la propia relación entre intérpretes y dirección, provocando una exposición sexual que remite a ciertos universos Sorrentinianos donde el amor se somete a juicio público. La pieza investiga, desde la fragilidad, cómo se negocian los límites, la autoridad y el consentimiento en un proceso creativo que es también profundamente personal.













